Lugh
Poseía todas las funciones que pueden atribuirse a un dios, su poder era ilimitado y se le suele considerar como uno de los dioses más importante o incluso el más importante de la mitología Celta. Julio César, en su famosa descripción de la Guerra de las Galias, lo comparó con el dios romano Mercurio, pero Lugh, el dios que hoy nos ocupa, es mucho más que eso.
Lugh era hijo de Cian y Eithne. Suele ser representado como un joven apuesto, con lanza, escudo, una honda y el sol.
Dotado de todos los talentos, puede ejercer casi cualquier función del resto de los dioses. Se la asocia al comercio, a la moneda, a los artesanos, a los viajes… y sobre todo al sol. Su Historia tiene ecos del Perseo griego, mito que ya hemos visto en otros vídeos.
Su abuelo, el líder fomoriano Balor (o Balar), recibió una profecía por la que se le revelaba que su nieto le daría muerte. Para evitar tal profecía encarceló a su única hija en una torre inexpugnable, tratando de impedir que esta tuviera relac